摘要:Las victorias priístas no se escriben, en la mayoría de los casos, en la solidez y la unidad de una estructura organizativa. A nivel local, los triunfos son el resultado del esfuerzo de los candidatos y la estructura local. En este sentido, podemos decir que el PRI funciona cada vez más como muchos PRI locales cuyas fortalezas y debilidades están en función de la capacidad de sus respectivas élites y dirigencias para implementar estrategias que les permiten o no ganar elecciones. El PRI es, para decirlo con Peter Lösche, un partido que tiende a funcionar a la usanza del partido socialdemócrata alemán como una anarquía levemente acoplada.