摘要:La calidad de la vivienda puede tener efectos negativos en la salud y la seguridad de sus ocupantes, así como en el impacto ambiental de la misma. Existen grupos de edad que son más vulnerables a sufrir problemas de salud causados por su entorno construido, como son las personas mayores de 65 años y los niños menores de 5 años. Además, la calidad de la vivienda de personas que sufren alguna enfermedad crónica-degenerativa es primordial para eliminar posibles complicaciones de salud, el contagio o desarrollo de otros problemas de salud o de lesiones como cortes y caídas. Existen dos categorías de problemas de salud asociados con los edificios: 1. Las enfermedades relacionadas con el edificio, 2. El síndrome del edificio enfermo. En este trabajo se presenta un estudio realizado en una comunidad con un grado alto de marginación ubicada en el Estado de Puebla, México. El objetivo de la investigación fue determinar la calidad de la vivienda existente en esa población llamada San Andrés Azumiatla (saa), entender el estilo de vida de sus habitantes, desarrollar un modelo de vivienda saludable y sustentable, e incorporar a alumnos de licenciatura y de maestría, tanto de Arquitectura como de Enfermería, en este trabajo de extensión universitaria. Las viviendas son húmedas y los niveles de iluminación y de temperatura se encuentran por debajo de los límites de confort; además existen hacinamiento, mal manejo de residuos y no hay drenaje ni agua potable.